martes, 28 de diciembre de 2010

anillas y sueños~.

Claro que lo recuerdo, cómo olvidar aquella sensación,
aquel momento en el que inocentemente comencé a deletrear el abecedario hasta que la anilla de mi lata se soltó, justo en aquella letra, en su letra.
Me sentí tan especial, de repente pensé que todo giraba a mi alrededor, que él estaría pensando en mi en ese momento y que aquello debía ser cosa del destino.
Pero, ¿acaso tenía yo destino?
El cúmulo de sensaciones agradables desapareció tan rápido como me habían invadido al permitir que mi mente volviera a la realidad.
Cuando desapareció por completo aquella nube de egocentrismo me sentí enormemente estúpida, pero aún así guardé aquella anilla, como si eso pudiese arreglar algo, como si la vida fuese una película de Disney.


4 comentarios:

Enora Dunst dijo...

Me ha hecho mucha gracia esta entrada porque me he identificado por completo x)
Yo también me he sentido estúpidamente ilusionada cuando la anilla de mi lata se suelta justo cuando estoy pensando en la inicial de su nombre. Por supuesto, la alegría es efímera porque no es más que una simple casualidad, pero creo que es algo que nos ha pasado a todos.

Alicia~. dijo...

jajajajaja.
Bah, las cosas más triviales serán siempre las mejores:D
Yo voy más allá y guardo la anilla:$

Yager dijo...

Tranquila no eres la unica que guarda cada anilla, me simboliza como si guardara una pequeña parte del alma de esa persona a la que deseamos, intentado sentir que ello llevará una mayor unión...pero bueno es que tengo mucha imaginación,jeje

Alicia~. dijo...

yo? guardar ANILLAS? que va 8-)
es precioso eso que cuentas, pero, sabes? creo que es hora de tirar todas las anillas y buscar a alguien por el cual no necesitemos que nos salga su inicial jugando con una lata :) Un abrazo corazón!